Importar de China a Perú en 2026: normativas, puertos y tiempos de tránsito

Oct 12, 2026 | Blog

Hasta hace dos años, un contenedor de Shanghái a Perú tardaba entre 35 y 40 días y pasaba por un transbordo en Manzanillo o en la costa oeste norteamericana.

Hoy hay una ruta directa que lo hace en 23 días.

Esa es la novedad que reordena cualquier cálculo de importación hacia Perú, y conviene empezar por ahí antes de repasar los requisitos, porque cambia los números con los que se planifica todo lo demás.

Chancay: qué cambió de verdad

El puerto de Chancay, operado por Cosco Shipping Ports y ubicado al norte de Lima, cumplió su primer año de operación comercial en junio de 2026. Para entonces acumulaba más de 502.000 TEU y 2,4 millones de toneladas movilizadas.

El crecimiento no se detuvo: entre enero y julio de 2026 movió 246.452 TEU, un 74% más que en el mismo período del año anterior, y la cantidad de naves atendidas creció un 44%.

Lo que importa para un importador es el tiempo. Los servicios directos hacia Asia dejaron el tránsito Chancay-Shanghái en 23 días, y 25 días en el sentido de retorno. Contra los 35 a 40 días que tomaba la conexión tradicional con transbordo, son casi dos semanas menos por embarque.

Dos advertencias para no sobreestimarlo. La primera es que 23 días es tiempo de navegación, no puerta a puerta: una fábrica lejos de Shanghái suma días de transporte interno en China antes de embarcar, y del lado peruano hay que contar la nacionalización. La segunda es que la conectividad terrestre desde Chancay hacia Lima y el interior todavía tiene brechas reconocidas, así que conviene verificar el costo del tramo final antes de asumir que el ahorro de tiempo se traslada entero.

Aun así, el efecto ya es visible en el mercado y le da a Perú una posición logística distinta a la que tenía.

Los puertos y los tiempos que conviene manejar

Chancay es la ruta directa a Asia y la más rápida: 23 días a Shanghái en servicio directo.

El Callao sigue siendo el puerto principal del país por volumen total y concentra la mayor parte de la operación de importación. Los tiempos hacia Shanghái se ubican entre 28 y 32 días en servicio directo, y de 35 a 42 cuando hay transbordo, por ejemplo saliendo de Shenzhen.

Paita, en el norte, atiende principalmente la operación de esa región.

Para planificar, el número útil no es el de navegación sino el de puerta a puerta. Contando producción, despacho de exportación en China, espera de embarque, tránsito y nacionalización en destino, lo realista va de 45 a 65 días según ruta y producto.

Qué necesitás para importar formalmente

El punto de partida es el RUC ante SUNAT, en estado activo y con domicilio habido. Aplica tanto a persona natural como a empresa.

Para la importación formal es obligatorio contratar un agente de aduana habilitado por SUNAT, que tramita la Declaración Aduanera de Mercancías. No es opcional ni evitable en operaciones de escala comercial.

Un dato que conviene anticipar: si hacés más de tres importaciones o superás los USD 10.000 en un año, SUNAT te clasifica como importador habitual, lo que cambia el tratamiento y las obligaciones.

Para volúmenes chicos existe Importa Fácil, el régimen simplificado por el que entra la mayoría de las compras en plataformas. Tiene una franquicia de USD 200 FOB por envío, por debajo de la cual la compra ingresa sin tributos, y un tratamiento arancelario simplificado por encima de ese monto. Sirve para muestras y pruebas, no para abastecer un negocio.

Aranceles, IGV y el certificado que los define

Perú tiene TLC con China desde 2010, uno de los más antiguos de la región, lo que significa que su cronograma de desgravación está mucho más avanzado que el de acuerdos más recientes. En la práctica, la mayoría de los productos manufacturados chinos ingresa con arancel cero.

El arancel ad valorem general se ubica en escalones de 0%, 6% u 11% según la subpartida. Con preferencia del TLC, buena parte de las posiciones queda en cero.

Sobre eso se aplica el IGV junto con el IPM, que suman 18%, calculados sobre el valor en aduana más el arancel.

La diferencia entre pagar 11% y pagar 0% la define un papel: el certificado de origen del TLC Perú-China, conocido como Formulario P, que debe emitir tu proveedor antes del embarque. Sin ese documento, SUNAT no aplica la preferencia aunque la subpartida esté desgravada y aunque el producto sea indiscutiblemente chino.

Es el error más evitable y más frecuente de todos. El proveedor lo gestiona de rutina, pero solo si se lo pedís con anticipación.

Lo que hay que resolver antes de comprar

Verificar si el producto necesita autorización previa. Según la categoría pueden intervenir distintos organismos sectoriales. Averiguarlo antes de transferir el anticipo cuesta una consulta; averiguarlo con el contenedor en puerto cuesta sobreestadía.

Confirmar la subpartida con tu agente de aduana. De ella dependen el arancel, las intervenciones y si el producto puede ingresar. No es una tarea para resolver por cuenta propia: una clasificación errónea puede derivar en multas y en mercadería detenida.

Pedir el certificado de origen desde el principio. No al final, cuando la carga ya está embarcada.

Calcular el costo total, no el FOB. Factura, flete, seguro, arancel, IGV, agencia, transporte interno. El desglose completo está en cuánto cuesta importar desde China.

Verificar al proveedor antes de pagar. Que exista, que produzca lo que dice y que tenga capacidad para tu volumen. El procedimiento está en nuestra guía de auditoría de proveedores.

La documentación para nacionalizar

Factura comercial, lista de empaque, documento de transporte (conocimiento de embarque para marítimo, guía aérea para aéreo), certificado de origen si vas a aplicar el TLC, póliza de seguro cuando corresponda, y la Declaración Aduanera de Mercancías que tramita tu agente.

A eso se suman los certificados sanitarios, fitosanitarios o técnicos que exija tu producto.

Un documento mal emitido en origen se convierte en una observación en destino, y resolverlo con un proveedor en otro huso horario toma días que se pagan en almacenaje.

Preguntas frecuentes

  1. ¿Cuánto tarda un contenedor de China a Perú? Por la ruta directa a Chancay, 23 días de navegación hacia o desde Shanghái. Al Callao, entre 28 y 32 días en directo y de 35 a 42 con transbordo. El total puerta a puerta, contando producción y despachos, va de 45 a 65 días.
  2. ¿Cómo accedo al arancel preferencial del TLC Perú-China? Pidiéndole a tu proveedor el certificado de origen del TLC, el Formulario P, antes del embarque. Sin ese documento SUNAT aplica el arancel general, que según la subpartida puede ser 6% u 11%.
  3. ¿Necesito RUC y agente de aduana para importar? Sí a los dos para la importación formal. El RUC debe estar activo y con domicilio habido ante SUNAT, y el agente de aduana habilitado es quien tramita la Declaración Aduanera de Mercancías.
  4. ¿Qué impuestos se pagan además del arancel? El IGV y el IPM, que en conjunto suman 18%, aplicados sobre el valor en aduana más el arancel. Según el producto pueden corresponder tributos adicionales.
  5. ¿Conviene importar por Chancay o por el Callao? Depende de tu puerto de origen, de tu servicio y de dónde esté tu depósito. Chancay ofrece el tránsito más corto hacia Asia, pero el Callao tiene más frecuencias y mejor conectividad terrestre. Conviene cotizar las dos opciones puerta a puerta y comparar el total, no el tramo marítimo.

Perú combina hoy dos cosas que no suelen darse juntas: un TLC con China maduro, con la mayoría de las posiciones ya desgravadas, y la ruta marítima más rápida de Sudamérica hacia Asia. Es un buen momento para importar desde ahí.

Lo que no cambia es dónde se juega el resultado. El arancel lo define un certificado que se pide en origen, la calidad se verifica antes de que se selle el contenedor y los plazos dependen de que la producción termine cuando dice la fábrica.

En Blue Melon Ltd. cubrimos esa etapa: selección y auditoría de proveedores, coordinación de producción, inspección de preembarque y consolidación de carga. Si estás evaluando tu primera importación hacia Perú o querés revisar una operación en marcha, conversemos.