Hay dos regímenes distintos que todo el mundo llama «courier», y confundirlos es el error que más caro sale.
Uno permite traer hasta 3.000 dólares por envío sin límite de cantidad de envíos al año. El otro te exime de derechos hasta 400 dólares, pero solo cinco veces al año y únicamente si la mercadería es para uso personal. Si estás comprando para revender y usás el segundo, estás fuera del régimen.
Esta es la diferencia, los números vigentes después de los cambios de julio de 2026, y el punto donde el courier deja de tener sentido.
Los dos regímenes, por separado
El régimen courier general admite envíos de hasta USD 3.000 FOB por guía, con un peso máximo de 50 kilos por bulto, sin importar cuánto pese el envío total. No tiene límite anual de envíos y pueden usarlo tanto personas humanas como jurídicas. Acá se tributa normalmente: derechos de importación según la posición del producto, tasa estadística e IVA.
El régimen de pequeños envíos es el que incluye la franquicia. Los primeros USD 400 FOB de cada envío quedan exentos de derechos de importación y de tasa estadística. A cambio tiene tres restricciones duras: hasta 3 unidades de la misma especie, un máximo de 5 envíos por año calendario por persona, y la mercadería tiene que ser para uso o consumo personal, sin finalidad comercial.
Esa última condición es la que define todo. La franquicia no es un beneficio para emprendedores: es una excepción para consumo particular.
En julio de 2026, el Decreto 604 equiparó el puerta a puerta de Correo Argentino con el courier privado. Antes el correo estatal tenía una franquicia mucho más baja y un cupo anual más alto; ahora los dos canales comparten las mismas condiciones y, lo que importa más, descuentan del mismo cupo de cinco. Si trajiste tres paquetes por DHL y dos por Correo Argentino, ya agotaste el año.
Sobre el excedente de la franquicia se aplica un arancel simplificado, que reemplaza a los derechos y a la tasa estadística, más el IVA sobre el valor total. Conviene hacer la cuenta completa antes de comprar, porque el precio de la tienda china es menos de la mitad de lo que vas a terminar pagando.
Qué cambió respecto de antes
El salto es grande y bastante reciente. El límite del régimen courier estaba en USD 1.000 por envío con 50 kilos de tope total; hoy está en USD 3.000 por guía con 50 kilos por bulto individual. Esa segunda parte pasa desapercibida y es la que más cambia la operación: antes un envío de 120 kilos no entraba, hoy entra repartido en tres bultos.
También se eliminó la obligación de tener constituido el Domicilio Fiscal Electrónico para ingresar mercadería por esta vía.
En conjunto, el courier dejó de ser un canal para comprar un par de cosas y pasó a ser una alternativa real para volúmenes chicos de reposición.
Cuándo el courier es la mejor opción
Hay cuatro escenarios donde cierra con claridad.
Para probar un producto. Traer 50 o 100 unidades y ver si se vende antes de comprometer un contenedor. El costo unitario va a ser alto, pero la exposición es mínima y la respuesta llega en una semana en lugar de en dos meses.
Para reposición urgente. Un producto que se agotó antes de lo previsto y no podés esperar 45 días. El courier entrega en 5 a 10 días puerta a puerta.
Para muestras y preseries. Antes de confirmar un pedido grande, recibir la muestra de producción y aprobarla físicamente.
Para repuestos y productos de alto valor por kilo. Cuando el flete aéreo representa un porcentaje chico del valor de la mercadería, la diferencia de costo contra el marítimo deja de ser relevante.
Dónde deja de tener sentido
El courier tiene tres techos y conviene ver cuál golpeás primero.
El techo de valor. USD 3.000 FOB por envío. Si tu pedido vale más, o lo partís en varios envíos, con el flete multiplicándose, o pasás a importación formal.
El techo de peso. 50 kilos por bulto. Para productos voluminosos y livianos el peso volumétrico se come la ventaja mucho antes de llegar al límite de valor.
El techo de costo por kilo. Este es el que define la decisión en la práctica. El flete aéreo express se cobra por kilo y a esa tarifa se le suman los gastos del operador. El flete marítimo consolidado se cobra por metro cúbico y es varias veces más barato por unidad transportada. A medida que el volumen crece, la brecha se vuelve insostenible.
No hay un número universal, porque depende del producto y de su relación entre peso y volumen, pero la regla práctica es simple: cuando empezás a hacer varios envíos de courier al mes para el mismo producto, ya estás pagando de más.
El salto a la carga consolidada
Pasar a LCL, carga consolidada, cambia tres cosas a la vez, y solo una es el precio.
Baja el costo por unidad. Compartís el contenedor con otros importadores y pagás por el espacio que ocupás, a una tarifa muy por debajo de la aérea.
Sube el tiempo. De 5 a 10 días puerta a puerta pasás a 35 o 50 días, contando la consolidación en origen, el tránsito y la nacionalización. Eso obliga a planificar la reposición con anticipación, que es un cambio de hábito más que de costo.
Cambia el marco normativo. Dejás el régimen simplificado y entrás en importación formal, con despachante de aduana, documentación completa y las intervenciones de organismos que corresponda según el producto. Es más trabajo, pero también es la única vía para operar con volumen de manera sostenida.
Una opción intermedia que mucha gente no considera: consolidar pedidos de varios proveedores en un mismo envío. Si comprás cantidades chicas a tres o cuatro fábricas distintas, agruparlas en origen reparte el costo fijo del flete entre todas. El procedimiento completo, con los errores de coordinación de tiempos entre fábricas, está en nuestra nota sobre consolidación de carga en China.
Cuando el volumen sigue creciendo, la comparación pasa a ser entre consolidado y contenedor completo, y ahí los umbrales son otros: lo analizamos en FCL vs LCL.
Cómo convivir con los dos
Lo más eficiente no es elegir uno y abandonar el otro. Es usarlos para lo que cada uno hace bien.
El grueso del inventario viaja por marítimo, planificado con 45 a 60 días de anticipación. Las muestras, las urgencias y las pruebas de producto nuevo van por courier. Y las reposiciones de temporada se calculan para que lleguen antes del quiebre, no después.
Ese esquema mixto exige saber con precisión cuánto tarda cada vía y cuándo colocar cada pedido, que es donde se gana o se pierde la temporada. Lo desarrollamos en tiempos de entrega en importaciones desde Asia.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuánto puedo traer por courier desde China en 2026? Hasta USD 3.000 FOB por envío, con un máximo de 50 kilos por bulto. No hay límite de cantidad de envíos al año en el régimen courier general. El límite de cinco envíos aplica solo al régimen de pequeños envíos, el que tiene la franquicia de USD 400.
- ¿La franquicia de USD 400 sirve si voy a revender? No. El régimen de pequeños envíos exige que la mercadería sea para uso o consumo personal, sin finalidad comercial. Para mercadería destinada a reventa corresponde el régimen courier general o la importación formal.
- ¿Los envíos por Correo Argentino cuentan aparte? Ya no. Desde julio de 2026 el puerta a puerta de Correo Argentino y el courier privado comparten franquicia y descuentan del mismo cupo de cinco envíos anuales por persona.
- ¿A partir de qué volumen conviene dejar el courier? No hay un número fijo, porque depende de la relación entre peso y volumen de tu producto. La señal práctica es la frecuencia: si estás haciendo varios envíos por mes del mismo producto, el marítimo consolidado ya te sale más barato.
- ¿Puedo pasar del courier a la importación formal sin cambiar de proveedor? Sí, y es lo habitual. Lo que cambia es la operación de este lado: necesitás despachante, documentación completa y las intervenciones que exija tu producto. La relación con la fábrica puede seguir igual, con un volumen mayor por pedido.
El courier resolvió un problema real: permite empezar a importar sin estructura y sin comprometer capital. Pero está pensado para volúmenes chicos, y el costo por unidad crece justo cuando tu negocio también.
En Blue Melon Ltd. trabajamos desde origen, así que el salto de courier a consolidado no implica cambiar de proveedor ni empezar de nuevo: coordinamos la producción, agrupamos pedidos de distintas fábricas en un mismo embarque y verificamos la mercadería antes de que se cargue.
Si estás haciendo varios envíos de courier por mes y no sabés si ya te conviene consolidar, pasanos los números y lo calculamos.
